RESEÑAS BIBLIOGRÁFICAS

El barón rampante, Ítalo Calvino. Reseña realizada por Teresa Galiana Muñoz.


El AUTOR:

Italo Calvino nació en Santiago de las Vegas, en el occidente de la isla de Cuba y cerca de La Habana el 15 de octubre de 1923, pero ya en 1925, con el niño Italo de apenas dos años, la familia regresó a Italia; su padre era un ingeniero agrónomo que había ido a trabajar a la isla caribeña y su madre licenciada en Ciencias Naturales y profesora de botánica. En 1923 se trasladó con su familia a San Remo, Italia, donde sus padres dirigirían una estación experimental de floricultura. En tiempos de la 2ª guerra mundial participó en la resistencia italiana y se afilió al Partido Comunista Italiano en 1944, opción política que terminará abandonando. Comenzó estudios de agronomía en la Universidad de Turín, pero después de la liberación los abandonó para estudiar literatura. A lo largo de su existencia, compaginó sus colaboraciones en medios de comunicación escritos con su producción literaria.  Sucesivamente, colaboró con varios diarios y revistas y trabajó también como asesor editorial; además, efectuó varias estancias en Francia.

Entre sus obras: Su primera novela, El sendero de los nidos de araña (1947) era realista. Más adelante utilizó técnicas alegóricas en novelas como El caballero inexistente o El vizconde demediado (1952-1959). Entre sus obras destacan: El barón rampante (1957), La jornada de un escrutador (1963), Las cosmicómicas (1965), Tiempo cero (1968) Las ciudades invisibles (1972), El castillo de los destinos cruzados (1973), Si una noche de invierno un viajero (1979) y Palomar (1983).

Italo Calvino falleció en Siena, Italia, el 19 de septiembre de 1985.

 

RESEÑA:

Cosimo Pió vasco di Rondò, a sus doce años, es el heredero de la baronía de Rondò, un territorio situado en la frondosa Liguria del siglo XVIII. El 15 de junio de 1767, cuando tenía doce años, en un gesto de rebelión contra la disciplina familiar, se encaramó a una encina del jardín de la casa paterna. Ese mismo día conoció a la hija de los marqueses de Ondarivia y le anunció su propósito de no bajar nunca de los árboles, Así se encarama a  hogar vegetal que no abandonará hasta su muerte, cincuenta y tres años después. La acción transcurre entre el final  del siglo XVIII y en el inicio del XIX.

Cósimo es testigo de diversos hechos de su tiempo, como la Revolución francesa, las invasiones napoleónicas, la Ilustración. Desde su  “reino” de árboles  el barón no se aleja de la sociedad, no se vuelve un ermitaño no se siente fuera de ella, sino que desde esa  superioridad física, que parece también moral,   intenta ayudar a los otros incluso ante un sorprendido público de viajeros en el bosque pregona un “proyecto de constitución de un Estado Ideal” fundado en los árboles que sería habitada exclusivamente por hombres justos.

Cosimo conoce la marginalidad de algunos habitantes de Ombrosa, se hace amigo de un popular bandido, lidera a todo el pueblo en empresas de interés común, se convierte en servidor del prójimo, combate contra turcos y lobos, conoce el amor y el desamor, se cartea con intelectuales, combate contra jesuitas, participa en la guerra, conoce a Napoleón Bonaparte, al príncipe ruso Andrei, etc.

Incluso el amor de Viola Ondariva, a quien conoció el día de su decisión, no hará abandonar a Cosimo su idea de permanecer por siempre jamás en lo alto de los árboles.

Su deseo de elevarse también se da en la forma de morir, ya agonizante, da su último salto, y se agarra con pies a la cuerda del globo en cuyo extremo cuelga un ancla desapareciendo en las alturas. Como dice su hermano, el narrador de la historia: “no nos dio siquiera la satisfacción de verlo volver a la tierra muerto”.

La utopía, la rebeldía, la imaginación y el inconformismo como verdaderos motores del mundo. Debemos abandonar  los condicionamientos ideológicos y políticos, de las ideas preconcebidas y de las imposiciones intelectuales.

Al fin y al cabo es una expresión de una idea completa de la libertad e independencia de una persona algo que todo hombre y mujer debe aspirar, siendo siempre fieles a nuestras ideas aunque sin encerrarnos en nosotros mismo abriéndonos a  los otros .

 

 

 

 

 

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Comentarios

Un comentario en “El barón rampante, Ítalo Calvino. Reseña realizada por Teresa Galiana Muñoz.

  1. Conviene encabezar tu escrito con los datos completos de la edición que comentas.

    Publicado por Rosa Añón | Jueves, 19 mayo, 2016, 20:48

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